Cómo mejorar el sistema inmune

En nuestro día a día, nuestro organismo está expuesto a multitud de agentes extraños como parásitos, virus y bacterias lo que puede provocar dolencias más o menos graves. Si a esto le sumamos otros factores, igualmente agresivos para nosotros, como el estrés, no es de extrañar que sean muchas las personas las que tienen un sistema inmunitario deprimido.

Y, claro está, unas defensas que no estén en óptimas condiciones, no serán válidas para protegernos de determinadas patologías. El sistema inmunitario se compone de una red muy especializada y compleja que lo forman diferentes células y órganos así como tejidos. Ellos nos defienden 24 horas al día de gérmenes, bacterias, virus, agentes atmosféricos, etc.

El sistema inmunitario gracias a su complejidad de acciones pueden reconocer a los invasores que puedan perturbar nuestro equilibrio nuestra salud. Se encargan de contenerles y eliminarlos

Si nuestro sistema inmune no funciona correctamente es muy posible que aparezcan diversas reacciones.

Las alergias: Problemas respiratorios o el asma; reacción inmunitaria que normalmente no son graves. Pueden aparecer cuando existe una falta o equilibrio de los componentes que forman el sistema inmunitario

Infecciones por patógenos: Se describe normalmente a los virus, bacterias, hongos, etc. Estos patógenos alteran la fisiología tanto de los humanos, animales, plantas.

Enfermedades autoinmunes: Aquí es una reacción que nuestro propio sistema inmune ataca a nuestro propio organismo por error. No se conocen exactamente las causas y suelen ser hereditarias. No se trata de una debilidad del sistema inmunitario pero sí una alteración, por lo cual no se trata como en los 2 casos anteriores ya que actúan otros mecanismos.

Dos remedios naturales para fortalecer nuestro sistema inmunitario

Una vez planteado este escenario, y conocida la importancia de fortalecer nuestras defensas, hay que hacer hincapié en la relevancia que tiene hacerlo, por supuesto, de una forma completamente natural. Algo que es perfectamente viable a día de hoy ya que se conocen algunas plantas que cumplen esta función a la perfección.

La Equinácea: Dentro de la gran cantidad de variedades que existe de esta planta, hay que decir que la tiene un mayor poder inmunoestimulante es la equinácea purpúrea. Esto se debe a su alto contenido en ácido achicórico, polifenoles, alquilamidas, polisacáridos y glicoproteínas. En esencia, estos elementos estimulan la fagocitosis, o destrucción de bacterias, estimula la producción de linfocitaria y minimiza la síntesis de prostaglanidnas y leucotrienos. A esto hay que sumarle el hecho de que la equinácea purpúrea potencia la regeneración de aquellos tejidos que se han visto afectados por una infección. Todos estos efectos están avalados por la European Scientific Cooperative on Phytotherapy al punto de recomendar esta planta como complemento a los tratamientos que tienen como objetivo prevenir las infecciones.

Reishi (Ganoderma Lucidin) Básicamente, en este caso, estamos hablando de un hongo que tiene una gran tradición dentro de la cultura asiática. No en vano, en algunos países como Corea, China o Japón, entre otros, ya lo utilizan desde hace más de 2.000 años.

Del mismo modo que sucedía con la equinácea purpúrea, su alto contenido en ácidos grasos, nucleótidos, triterpenos y polisacáridos, le permite al sistema inmunitario mantenerse en óptimas condiciones.

Potencia nuestras defensas, nuestro organismo estará mucho más protegido ante virus y bacterias, los cuales, pueden provocar todo tipo de infecciones así como ante otros factores tales como la ansiedad.

De hecho, considerado como un súper alimento, tal es el caso que la Journal of Traditional and Complementary Medicine ha corroborado sus propiedades, tiene otros beneficios colaterales tales como la reducción de la fatiga o el estrés permitiéndonos tener una vida mucho más saludable y activa.

Teniendo en cuenta que esta planta y este hongo son totalmente naturales, podemos asegurar que se pueden incorporar a nuestra dieta diaria sin ninguna clase de problema. No hay más que analizar nuestra situación y determinar si nos pueden ser de utilidad.

A esto hay que sumarle un detalle que es clave que no es otro que el de la comodidad de sus tratamientos. En el caso de la Equinácea, que se puede complementar, o tomar por separado con Reishi. Y todo ello para mantener tu sistema inmunitario fuerte en todo momento.